Los dormitorios infantiles presentan características muy peculiares ya que los van a utilizar niños o niñas de entre 0 a 12 años (luego ya entran en la categoría de pre-adolescentes con necesidades diferentes), en el que es muy importante tanto el descanso de los niños (y así también de los padres) como su desarrollo tanto intelectual como creativo y crear la base para unos hábitos de disciplina, orden, constancia, etc. que luego utilizaran a lo largo de su vida.

Podemos utilizar la técnica del Feng-Shui para potenciar todos estos aspectos en los niños, así como ayudarlos a mantenerse sanos y fuertes, con alegría y curiosidad por su entorno.

Como ya hemos visto en un anterior consejo Feng-Shui la colocación de la cama es muy importante:

  • Debemos procurar que no se encuentre situada encima de ninguna geopatía.
  • El niño o niña debe controlar la puerta, es decir, que la vea una vez esté acostado.
  • Mejor que la cama no se encuentre entre la puerta y la ventana. Si fuera el caso sería bueno poner cama con dosel (tipo cabañita o cueva).
  • Si los pies apuntan hacia la puerta, la cama ha de tener respaldo alto en la cabeza y pies o bien poner cajonera o estantería a los pies para que “pare” la energía que escapa por la puerta. Haremos lo mismo si es una ventana hacia la que se dirigen los pies.

En cuanto a la cama en sí:

  • Debe tener cabecero y si es necesario por su colocación también lo ha de tener en los pies.
  • A menos que esté aconsejado por el experto en Feng-Shui debido a las características del niño y/o de la habitación es mejor que la cama no sea de forja/hierro. Mejor en madera o laminados.
  • Utilizar un colchón de latex, de viscoelastica o similar, no de muelles.
  • La cama no debe tener encima estanterías o muebles, si fuera el caso colocar en la parte baja de la estantería o muebles unas estrellas fosforescentes o una flauta de bambú para “elevar” la energía y que no le “aplaste”.
  • Por la misma razón no son favorables las literas o muebles encastrados en el que la cabeza queda debajo de la otra cama, mejor en este caso que se deje debajo de la otra cama la zona de los pies. En el caso de las literas poner en el somier de la de arriba, en la zona que ve el niño o niña que duerme abajo unas estrellas fosforescentes para “abrirle” algo el espacio, o procurar dejar la litera de abajo como si fuera una cama con dosel, como una pequeña “cueva” en la que se sientan resguardados y protegidos, a los niños les encanta tener su propia cueva hecha con simples sábanas, podemos aprovechar la litera para reconvertirla en una bien bonita para ellos.

De la colocación de los diferentes muebles y auxiliares en la habitación diremos que:

  • El armario debería quedar a la izquierda de la cama (la izquierda cuando estamos acostados). Si no fuera posible por el tipo de distribución y habitación poner a la izquierda la imagen de un dragón, a ser posible verde (pero no feroz y terrorífico, sino agradable y amable, que le guste y dé confianza al niño o niña).
  • El escritorio no debe quedar de cara a la pared y de espaldas a la puerta y el resto de la habitación, mejor girarlo. SI no puede ser colocar pequeño espejo decorativo de forma que el niño/a una vez sentado pueda ver el reflejo de la puerta si alguien pasa por ahí o entra. Esto le ayudará a concentrarse mejor y distraerse menos, y a retener más cuando estudia, así como a cansarse menos.

Ahora hablaremos de los diferentes elementos decorativos y personales en la habitación infantil:

  • Hay que elegir colores suaves, mejor los recomendados por el consultor/a de Feng-Shui en base a la idiosincrasia del niño o niña y las características de la habitación. A ser posible elegirlos con el niño/a para que se sienta parte implicada en la elección, y eso vale tanto para los colores de la pintura como para los muebles, se sentirá más integrado en una habitación a su gusto (si tiene ya edad suficiente para elegir).
  • No hay que elegir papeles pintados y/o sábanas o colchas con figuras de muñequitos, animalitos, futbolistas, princesas, etc. Son muchos “ojos” que controlan, el niño se sentirá controlado, vigilado o presentará más miedos hacia quedarse en la habitación, dormir a solas en su cama, etc.
  • Por el mismo motivo no recomendamos que hayan muchos muñecos/as ni peluches expuestos encima de la cama o en estanterías, sillas, etc. Solo ha de quedar a la vista uno o dos peluches, los preferidos por el niño/a o el que elija ese día, para dormir con él, los demás se han de guardar en un baúl, caja de juguetes o armario. Tantos ojos acaban por infundir inseguridades, miedos, sueño intranquilo y que se despierte varias veces por la noche.
  • Por supuesto, esto vale también para las imágenes y posters en la pared, solo los justos y mejor que no estén encarados o encima de la cama.
  • Es bueno colocar un corcho en la pared, en la que el niño y niña va a ir colgando fotos de él con sus padres, primos, abuelos, amigos, de cumpleaños, etc., es decir episodios alegres de su vida, y de sus seres más queridos. Pero hay que ir actualizando las fotos y acontecimientos a medida que crece y según su decisión, es para el niño/a no para los padres.
  • Lo ideal sería que en otra pared se colocase una pizarra grande, o papel grueso, para que el niño/a pudiera expresarse dibujando, pintando o escribiendo, a su antojo sin preocuparse de ensuciar.
  • No es favorable dejar encendida una luz por la noche, porque no se descansa ni desconecta igual, si el niño o niña tiene miedo es mejor dejarle una pequeña luz, pero luego es conveniente apagarla. Lo ideal sería poner aparato talki-walki y si nos llama podemos contestarle y al oír nuestra voz se queda tranquilo sabiendo que estamos vigilantes y alertas.
  • Y sobre todo tener en cuenta que es su dormitorio, por lo que hay que tener claro que no es el dormitorio “para los padres”, es decir no colocar el muñeco o muñeca o juguete caro que le gusta mostrar a los padres, dejar que sea el niño/a que lo arregle a su gusto, con sus juguetes, sus fotos, sus cosas, para conseguir que se haga más autónomo, con más autoestima, que crea en él, y que sea creativo. El dormitorio infantil no ha de ser un escaparate, sino un lugar seguro y práctico, divertido y que refleje la personalidad del niño o niña que lo ocupa.

A medida que el niño o niña va creciendo lo vamos adaptando a sus necesidades y gustos, y cuando llegan a la adolescencia es otro tema totalmente diferente que trataremos en otro consejo Feng-Shui.