El escritorio es un elemento a tener muy en cuenta porque en él vamos a estudiar, trabajar, poner en orden nuestras finanzas, desconectar disfrutando con algún hobbies, etc. Y tanto si está bien situado en el espacio como la colocación de los diversos elementos distribuidos en él van a tener gran influencia en todas estas actividades.

En primer lugar vamos a ver la mejor colocación del escritorio dentro de la habitación y los diferentes muebles auxiliares. Tendremos en cuenta varios puntos importantes:

  • Debe quedar de forma que una vez sentados debemos estar situados “dominando” el espacio, es decir, que tengamos el resto de la habitación a la vista frente a nosotros y, por supuesto, la puerta.
    Nunca ha de quedar de forma que nos quedemos sentados de frente a la pared y con el resto de la estancia y la puerta a nuestras espaldas. Esto nos desgasta mucho energéticamente, y, por ello, nos desconcentramos más, retenemos menos, y no tenemos la mejor perspectiva de las cosas.
    Desgraciadamente en la mayoría de los dormitorios infantiles, de adolescentes y estudiantes, para aprovechar el espacio se colocan los escritorios pegados a la pared. Por eso, la mayoría de los niños prefieren ir a estudiar a la mesa del comedor o la cocina, porque, según ellos, “estudian mejor”, aunque los padres piensan que ahí se distraen más. Si giraramos el escritorio para que quede de espaldas a la pared veréis el cambio.
    Lo mismo pasa con los estudiantes, que mucho de ellos acaban yendo a estudiar a la biblioteca porque se “concentran mejor”, retienen más, etc.
    Tenemos que “dominar” el espacio para dominar la energía que movemos con la actividad que estamos realizando, sea estudiar, trabajar, crear o divertirnos.
  • Si no hay más remedio y el escritorio tiene que quedar pegado a la pared y la persona queda sentada de espaldas al resto de la habitación, sería interesante poner pequeño espejo de forma que “refleje” ligeramente la puerta, para “cubrirle energéticamente” la espalda, se sentirá con más seguridad en sí-mismo. Y en la pared que nos queda enfrente es aconsejable poner imagen de cielo abierto, a ser posible con pájaros volando para “abrir” nuestro espacio y nuestras proyecciones y perspectivas en esa actividad.
  • Otro punto importante a tener en cuenta son los muebles y estanterías que rodean el escritorio: los muebles más altos (estanterías, armarios, etc.) deben quedar a la izquierda de la persona que está sentada, y los muebles o elementos más bajos (mueble bajo, baúl, etc.) a la derecha, eso nos permite estar más equilibrado, más centrado y con más claridad mental, muy importante tanto a la hora de estudiar, como de trabajar.
  • Por la misma razón los elementos con más movimiento (todos los aparatos eléctricos entran aquí) como la torre del ordenador, las impresoras, etc. deben quedar a la izquierda del escritorio que es la zona más yang.
  • Detrás de nosotros debería haber una pared, que va representar nuestra confianza y nuestro apoyo. Y si hay una ventana debe estar tapada con una cortina o estor, si eso tampoco fuera posible o aconsejable por la razón que sea, nuestro sillón debe tener el respaldo tan alto que cubra toda nuestra espalda. Esto suplirá de alguna manera la pared que nos falta.

Con estos puntos ya tenemos nuestros cuatro “Animales Feng-Shui” externos en armonía, lo que influirá en que los internos se equilibren a su vez, influyendo positivamente en todo proceso que desarrollemos en el escritorio, ya que posibilitará el utilizar todo nuestro potencial en las actividades en ese lugar.

A continuación vamos a centrarnos en la colocación de los diferentes elementos encima del escritorio, a tener muy en cuenta según los resultados que queramos conseguir. Vamos a ver la posición desde la postura en la que estamos sentados frente al escritorio. Y para que os resulte más fácil hemos preparado un sencillo esquema en el que hemos repartido el escritorio en 9 zonas diferenciadas:

escritorio Zonas de la Mesa

Para un escritorio profesional sería adecuado tener en cuenta los siguientes apuntes:

  • El teléfono fijo o el teléfono móvil ha de situarse en la esquina de nuestra derecha si queremos recibir más llamadas (zona 6). A tener muy en cuenta en actividades profesionales, que dependen de las llamadas de los clientes. Si os fijáis hay una tendencia bien marcado a colocarlo a la izquierda para facilitarnos el poder tomar notas con la derecha si somos diestros. Pero eso obstaculiza la entrada de llamadas, mejor colocarlo a la derecha y luego podemos cogerlo con la mano que mejor nos vaya, pero luego, al colgar, volvemos a situarlo correctamente.
  • Las tarjetas de visita, folletos promocionales, etc. es decir, pequeño “escaparate” de quién somos a nivel profesional y de nuestro negocio, es favorable colocarlo en la esquina superior de la derecha (zona 2).
  • Las ideas que estamos formando, con apuntes, notas, bocetos, etc. los podemos colocar en la parte central de la derecha (zona 7).
  • En la parte baja de la izquierda (zona 8) colocaremos todo lo que ha finalizado (proyectos finalizados, etc. o todo lo que ya debe de archivarse (papeles del banco, facturas pagadas, cobradas, etc.). No poner aquí nunca proyecto ni nada que deseemos que se cumpla o del que estemos a la espera de respuesta, porque se paralizará.
  • A la izquierda en la parte central (zona 3) todo proyecto, idea o actuación que está en proceso, formándose, sin finalizar aún, pero que queremos que salga adelante, como un artículo a mitad escribir, un proyecto en proceso, lista de clientes que queremos que nos respondan o contraten (antes debemos habernos puesto en contacto con ellos), es decir sobre lo que estamos trabajando en ese momento.
  • En la zona de la esquina superior izquierda ( zona 4) pondremos los proyectos que ya nos han aprobado y están ya finalizados y presentados, todo lo que queremos que se mueva y active, lo que nos reporta mayores beneficios, sean económicos o satisfactorios.
  • En la parte superior central (zona 9) es bueno colocar una lámpara, algún objeto decorativo bonito, algo que represente algún logro o reconocimiento, etc.
  • Y en la parte central justo delante de nosotros (zona 1 y central) lo que estamos trabajando en ese momento y cuando no estamos trabajando en ello debe quedar libre, despejado para posibilitar la entrada de nuevos trabajos, proyectos, ideas.

Para un estudiante la base es la misma pero lo adecuamos a su actividad:

  • En la zona derecha abajo (zona 6): los apuntes que nos han dejado, comunicaciones de profesores para ayudarnos, notas aclaratorias, etc.
  • A la derecha central (zona 7): los proyectos o trabajos creativos que estamos “rumiando” para elaborar.
  • En la esquina superior derecha (zona 2) contactos de compañeros con los que compartimos apuntes, nuestro cuadernos o carpetas con apuntes de las clases o información recopilada en la biblioteca, etc.
  • En la parte izquierda inferior (zona 8): todos los trabajos acabados, apuntes a guardar.
  • Al centro a la izquierda (zona 3) los trabajos en marcha, asignaturas a estudiar, agenda con fechas de trabajos a entregar y fechas de exámenes, etc.
  • En la esquina superior izquierda (zona 4) los trabajos acabados pendientes de entregar o pendientes de la calificación del profesor. Apuntes o libros de asignaturas con las que pensamos que podemos destacar o que deseamos implicarnos más, etc.
  • Al centro superior (zona 9): una lámpara. Algún objeto que tenga que ver con los estudios que estamos realizando (por ejemplo si se estudia medicina un estetoscopio), o una representación de algo relacionado con nuestros estudios en objeto decorativo.
  • Al centro, delante de nosotros (zona 1 y centro) lo que estamos estudiando en ese momento, al acabar, recogemos y dejamos esa zona despejada, preparada para la siguiente asignatura o trabajo a realizar.

Hay que tener en cuenta que un escritorio en orden y despejado, con cada elemento en su sitio correspondiente nos posibilitará un orden interno mental, más claridad y lucidez, y más poder de esquematizar y sintetizar.
Por el contrario un desorden donde todo está revuelto y nada se encuentra nos propicia confusión, desconcierto, despistes y olvidos. Y no estoy hablando del desorden “creativo” en el que todo está “preparado” para usarse en su momento (como por ejemplo en una cocina en la que todos los ingredientes y utensilios están preparados para realizar la receta, parece un poco caótico pero todo tiene su porqué para ir desarrollando paso a paso la receta hasta la consecución del plato final).

Por la misma razón es importante limpiar, ordenar y actualizar regularmente los cajones, porque todo lo que acumulamos sin usar, para y bloquea la energía, lo que repercutirá en nuestro trabajo o nuestros estudios bloqueándolos. En Feng-Shui siempre decimos que, si quieres activar un área, limpia, elimina, reorganiza y deja espacio para que entre nueva energía.

Esta claro que podemos concretar y especificar mucho más la colocación de los diferentes elementos teniendo en cuenta la actividad concreta que se realice en ese escritorio, pero aquí tenéis las pautas generales para la colocación óptima en los escritorios.

¡Que lo estudiéis, trabajéis o diseñéis bien!