La cocina representa el arquetipo de la nutrición y la abundancia y prosperidad:

  • La nutrición física: lo que comemos y como lo asimilamos en el cuerpo, si nos cuidamos en ese aspecto o no, si hay descontrol (bulimia o anorexia)
  • La nutrición emocional: como reaccionamos a las diferentes circunstancias de nuestra vida y como día a día vamos asimilando lo que nos ocurre, como nos enfrentamos a situaciones extremas o chocantes. Si sabemos apreciar y disfrutar lo bueno que llega a nuestra vida.
  • La nutrición energética/espiritual: como influye en nuestra energía todo lo anterior y si somos capaces de transmutar lo negativo en algo favorable para nosotros, potenciando así nuestro crecimiento y evolución o, por el contrario si nos bloquea, retrae y estanca.

De ahí la importancia que el Feng-Shui y todas las grandes tradiciones dan a la cocina, de hecho la cocina fue siempre el lugar de reunión y confidencias en las casas, en las que durante horas se preparaban los platos para toda la familia y amigos y la cocina se convertía en el lugar más calentito y acogedor de la casa, en la que siempre había una taza de café, infusión o chocolate preparada para ofrecer.
Tampoco es casualidad que todas nuestras fiestas y celebraciones se desarrollen en torno a la mesa y la comida: si hay que celebrar algo quedamos para comer, cenar, merendar o desayunar. Y muchas veces el preparar esos platos ya forman parte de la fiesta.

Últimamente nuestra frenética vida nos deja poco tiempo para cocinar e incluso comer adecuadamente, por lo que acabamos comprando comida preparada, comiendo en bares o restaurante o simplemente comiendo un bocadillo en el lugar de trabajo, con lo que cada vez está más generalizada la sensación de soledad y “pérdida de pertenencia al grupo”, efecto que finalmente suplimos con comidas y cenas los fines de semana y fiestas, necesitamos compartir nuestra comida mientras nos contamos las ultimas vivencias.

De la misma forma trastornos alimenticios nos indican trastornos afectivos y emocionales:

  • Comer en exceso: carencias afectivas, necesito que me quieran, y no me pueden querer porque no soy suficientemente valioso, así que quiero esconderme (detrás de kilos de comida).
  • Comer demasiado poco: problemas de autoestima, no quiero vivir, no merezco vivir ni que me quieran, no me gusto.
  • Problemas digestivos: no acabo de asimilar lo que me ocurre, lo que me hacen, lo que me dicen.
  • Estreñimiento: no puedo soltar, desprenderme de ciertas personas o situaciones.

Y estos solo por poner algunos ejemplos.

Así que por una parte vemos la importancia de comer sano, con alimentos energéticos, vivos, combinando bien los alimentos, con una cocción adecuada y teniendo en cuenta la estación, la persona y su actividad. La cocina macrobiótica, por ejemplo, tiene en cuenta los cinco elementos y si los alimentos son yin o yang, así se puede adecuar a las necesidades personales de cada uno, consiguiendo un estado de salud y vitalidad muy significativo.
Pero también es importante cómo cocinamos, si lo hacemos con amor y alegría esa comida sentará mucho mejor y se asimilaran mucho mejor sus nutrientes que si cocinamos estresados, enfadados o de mal humor.
El comer en sí también es como un ritual a tener muy en cuenta: no puede ser con prisas, discutiendo, trabajando, etc., debemos prestar atención a lo que estamos haciendo: nutrir nuestro cuerpo, y con una buena conversación nutrimos también nuestra mente.
Con el Feng-Shui podemos aplicar algunas pautas para favorecer una “mejor nutrición” a todos los niveles en los habitantes:

  • La cocina no debería ser visible desde la puerta de entrada, si está situada justo enfrente o muy cerca de la entrada entonces mantener la puerta de la cocina siempre cerrada cuando no se esté usando.
  • El frigorífico no debería ser lo primero que vemos cuando entramos a la cocina, nos potenciará el comer en exceso o, en caso contrario (depende de las circunstancias de cada uno) el no poder comer (por “saciedad” interna). Si es el caso es favorable panelarlo para que parezca simplemente otro armario más.
  • La persona cuando cocina no debería quedar de espaldas a la puerta de acceso, si es el caso colocar espejo o placa de acero inoxidable en la pared detrás de los fuegos, o pequeño espejo en la campana para reflejar la puerta o simplemente poner una bandeja de acero inoxidable como adorno a un lado de los fuegos, de forma que refleje la puerta mínimamente.
  • La distribución idónea sería: fregadero y luego fuegos, y en medio de los dos pondríamos algún elemento de madera (taco para cucharones, tabla para cortar de madera, salero, etc.). Así los Elementos se nutren entre sí: Agua – Madera – Fuego, y nutren todo el espacio y los habitantes.
  • No hay que tener a la vista cuchillos (aunque vayan en un taco) o tijeras, propician agresividad y negatividad en la vida, mejor bien guardados en un cajón, a menos, claro está, que se estén utilizando en ese momento.
  • La cocina ha de quedar ordenada y limpia, demasiado llena y caótica nos propicia la confusión, la indecisión y el estancamiento en la vida, la energía no fluye adecuadamente, así serán nuestras vivencias.
  • La despensa ha de estar surtida, pero no de forma excesiva como si se estuviera guardando provisiones para eventualidades extremas: eso denota poca confianza en el Universo y en nuestra abundancia, con lo que conseguimos lo contrario: tal vez tenemos mucha comida (y tal vez la podemos comer o no), pero una gran insatisfacción en la vida, nadie nos llena ni nos complace adecuadamente, a todo le pondremos pegas o sacaremos faltas (por ejemplo si estamos en una puesta de sol preciosa no la disfrutremos porque tendremos frío o cualquier otra incomodidad; si una persona nos regala algo o nos dice un cumplido pensaremos que algo quiere a cambio y desconfiaremos, etc.).
  • Debe estar bien iluminada, para poder trabajar bien en ella y para iluminar bien esa área de nuestra vida, mejor que no sea con fluorescentes, sino con luces con el espectro solar completo, y que no emitan ruido, eso desgasta mucho energéticamente.
  • Es favorable que la cocina incluya mesa para comer o pequeña barra, propiciará la buena comunicación entre los habitantes o las visitas más intimas (compartiendo una comida informal, un aperitivo, merienda o desayuno vamos creando lazos más estrechos).
  • Es favorable que la cocina tenga una buena ventana, tanto para la iluminación como porque me abre al mundo exterior y me es más fácil compartir y recibir experiencias. Si hay buena luz es favorable poner plantas en la repisa, si son aromáticas o medicinales es aún más favorable, además de muy útil (perejil, orégano, salvia, tomillo, menta, etc.).
    No colgar fotografías de nuestros seres queridos o nuestras en la puerta de la nevera u otro aparato eléctrico, están en un aparato eléctrico todo el tiempo, por lo que les “quitamos” salud y bienestar, mejor colgar un corcho en una pared y poner ahí nuestras fotos, citas, dieta, etc.
  • Una cocina siempre ha de oler bien: a comida, hierbas, especias, infusiones, etc. no a desagüe y detergentes como lejías o similares (solo en el momento de la limpieza, no durante todo el día, es una cocina no un laboratorio esterilizado).
  • Es favorable si gusta poner música que nos motive y alegre para cocinar, la música es vibración, influirá en lo cocinado, así que: ¿qué queréis transmitir a los que cocináis? Vale la pena que sea algo elevado y alegre, y si va a ser una comida “difícil” familiar, de amigos, de trabajo, de pareja, probad a cocinar con música de Mozart, Mantras o cantos Gregorianos y notaréis como el encuentro discurre con más tolerancia y placidez.

Para determinar los colores y materiales más adecuados para la cocina en una vivienda es necesario realizar un estudio completo de Feng-Shui Clásico, también cuando en una obra nueva o reforma se puede elegir la mejor ubicación, y la colocación de los fuegos, muy importante, para que se propicie la prosperidad y abundancia a todos los niveles en la vida de los habitantes de esa casa y que tanto a nivel físico, emocional y energético las personas reciban abundancia y salud.

Así que viendo todo esto veréis la importancia de la cocina, su ubicación, los fuegos, los colores, los materiales, en un restaurante, un bar o simplemente el obrador en un horno o pastelería. El Feng-Shui da las herramientas necesarias para que el negocio tenga éxito, para que guste lo que se prepara allí, para que coman o consuman complacidos, para que quieran volver y que recomienden el local, detalles que van a marcar la diferencia entre éxito o fracaso en el proyecto.