El pasillo es un área de la casa a tener muy en cuenta porque permite la libre y buena circulación de la energía por la vivienda o área de trabajo. Es como las venas en el cuerpo, si están obstruidas la sangre no fluye adecuadamente y eso afecta a los órganos.
En el espacio es lo mismo, debemos permitir y posibilitar que la energía fluya sin obstáculos para que a ninguna área de nuestra vivienda y, por lo tanto de nuestra vida le falte el Chi. Eso significa que ningún mueble, objeto decorativo, silla, etc, debe entorpecer el paso o dificultarlos.
Pueden aprovecharse los pasillos para estanterías y armarios siempre y cuando no impidan pasar con holgura. Lo mismo con esculturas, lámparas de pared o de pie, no pueden dificultar el camino, es decir si estorban o te puedes enganchar en ellas al pasar es que no están en buen lugar.

Si el pasillo es muy largo la energía de Chi se acelera, coge velocidad, por lo que desvitaliza la casa y sus habitantes, por ello es necesario “entretener el Chi” con elementos decorativos, como luces y cuadros, pero teniendo en cuenta de no colocarlos linealmente, porque entonces potenciaríamos aún más la velocidad del Chi. Disponerlos sin simetría, haciendo pequeñas composiciones temáticas, por ejemplo ponemos 3 imágenes de flores, un poco más adelante a una altura diferente colocamos cuatro o cinco imágenes de árboles, formando una figura diferente, eso sí procurando que no queden enfrente del de las imágenes de las flores, así vamos formando como un zig-zag, en el que el Chi va deteniéndose, rompiendo así la linealidad del pasillo.

También podemos utilizar luces para ayudar a detener aun más el Chi, teniendo en cuenta las premisas anteriores: nunca de forma lineal (una detrás de otra). Y, en cuanto a la iluminación los pasillos siempre han de estar bien iluminados siempre que los utilizamos, nada de pasillos tétricos y oscuros, no favorecen para nada la circulación de Chi, más bien la estanca y bloquea.

Los espejos en un pasillo van bien siempre y cuando se coloquen de forma adecuada:

  • No deben reflejar la puerta de entrada, ni la puerta del baño, ni de la cocina.
  • No pueden quedar al final del pasillo, alargando aún más el pasillo.
  • Deben reflejar al menos un palmo encima de la cabeza de la persona más alta de la casa.
  • No puede ser un espejo envejecido o a trozos, deformando la imagen de la persona cuando se refleje en él.

Siempre que se respeten estas premisas el espejo es bueno en el pasillo.

Las esquinas salientes o los cantos de los pilares forman lo que en Feng-Shui llamamos “flechas envenenadas” que según hacia donde se dirijan van a crear una distorsión energética: por ejemplo si se dirigen hacia una habitación la entrada de Chi en ella se va a ver mermada o bien distorsionada lo que puede provocar dificultades para la persona que la ocupa o bien problemas en el área al que corresponde esa estancia (relaciones, salud, trabajo, etc.), por eso han de forrarse esos cantos con un tapa-esquinas o taparse con algún elemento decorativo como cintas de colores o pañuelos, móviles colgantes de papel o tela, una planta colgante, etc.

Las puertas de los baños han de quedar siempre cerrada, sobre todo si quedan al final del pasillo, sino la energía del baño se distribuirá por toda la casa, o bien la vivienda se desvitalizara porque se escapara la energía por los desagües e inodoro, lo que repercutirá en la salud de los habitantes.

Las flores secas no son nada aconsejable en el Feng-Shui porque aportan energía Sha de no-vida, así que tampoco son buenas en los pasillos, si nos apetece poner flores y hay suficiente luz natural mejor flores y macetas vivas, sino de papel, tela o plástico y no dejar que se acumule el polvo en ellas.

Y en cuanto a las imágenes que podemos colocar en los pasillos son muy diversas según las necesidades, como por ejemplo:

  • Fotos familiares, de amigos, de viajes, etc. pero todas con buen ambiente y buenos recuerdos.
  • Cuadros o imágenes de naturalezas como paisajes, flores, árboles, paisajes urbanos.
  • Cuadros o imágenes abstractas de colores vivos y alegres.

Un estudio de Feng-Shui indicará cuales son las más adecuadas para potenciar la salud y el bienestar en los habitantes.

Lo que debemos evitar:

  • Representaciones en las que las personas sufren, pasan penalidades, agresivas, deformadas o mutiladas (que les falten partes del cuerpo).
  • Fotos de personas fallecidas.
  • Imágenes de tormentas o adversidades climáticas.
  • Imágenes de abismos, o de andamios altísimos en las que las personas están casi en el aire (sin base firme), etc.
  • Imágenes con agua (mar, rio, cascada, lago o fuente), el agua es preferible consultar si se puede colocar y dónde.

Teniendo especial cuidado de ver qué hemos colocado justo frente a las puertas, porque vamos a verlas cada vez que salgamos de la habitación o estancia, con lo que va a despertar en nosotros sentimientos diferentes, por eso elegir siempre las que nos elevan y motivan, que nos gustan especialmente.

Y, para finalizar, evitar los pasillos tipo laberintos, sobre todo en negocios, porque crea confusión, poca claridad y pérdida de oportunidades y tiempo, así que señalizar bien las diferentes áreas o despachos.