Hoy en día todo el mundo ha oído hablar del Feng-Shui, y todo el mundo “sabe” de Feng-Shui, pequeños trucos que son fáciles de aplicar: no hay que colocarse de espaldas a la puerta, las puertas enfrentadas no son favorables, no colocar espejo frente a la puerta de entrada, en una mesa o sofá mejor colocarse “controlando” el espacio, etc. Y eso está muy bien, porque el Feng-Shui llega a todo el mundo, desde al ama de casa al ejecutivo todos conocen el feng-shui de una forma ú otra. Aunque por otra parte se tiende a desvirtuarlo, a simplificarlo, a tomarlo a veces como simples supersticiones.

El Feng-Shui es mucho más que una simple corriente de decoración, es toda una filosofía de vida. Para el Feng-Shui todo tiene su propia energía y, por ello, todo está “vivo”, todo imprime una huella vibratoria y nos influye de una forma ú otra.

Desde la Escuela Superior de Feng-Shui Clásico queremos transmitir esta técnica desde una perspectiva holísitica, con toda su amplitud. Porque si entendemos que formamos parte de un todo, que somos inter-dependientes, nuestra visión del entorno cambia radicalmente, ya que buscamos la integración, no luchamos “contra”. Y eso reporta beneficios desde muchos aspectos, al tiempo que las actuaciones son mucho más “fáciles” porque fluyo con la corriente energética no “nado contra-corriente”

Si os interesa aprender una nueva técnica de forma seria y completa, que os va a ser de muchísima utilidad tanto en vuestra vida personal como a nivel profesional, no os lo penséis, ¡el Feng-Shui os apasionará!