Sigo insistiendo, erre que erre, en mi máxima últimamente: ¡Tenemos que mantener la vibración alta! Y soy consciente de que no nos lo están poniendo nada fácil: que si crisis, corrupción, recortes, paro, etc. Cuando no: epidemias de gripes cada vez más raras. Y además toda esa información nos llega con un desaliento e impotencia de que no podemos hacer nada.

Pues a pesar de ello, discrepo: ¡Sí podemos!

Mira a tu alrededor y céntrate en lo que sí puedes hacer: comprar en tu barrio, así ayudamos al pequeño comerciante, que, al fin y al cabo es cercano, tiene cara, nombre, nos atiende personalmente, incluso nos pregunta por nosotros, por los nuestros…
Siempre es importante ser consciente de qué y dónde consumimos, y en estas fechas aún más. Decide a quién quieres apoyar!

Sonriamos, seamos amables con los demás, ya nos lo ponen bastante difícil, ¡contagiémonos de alegría y bondad! Si los demás están mal eso les aliviará seguro.

Relativiza, tal vez “eso” que me está amargando no es “tan” importante como para fastidiarme todo el día.

Sé muy discriminativo con lo que oyes, ves, escuchas… sobre todo la televisión da unos mensajes muy negros y negativos que repetidos una y otra vez acaban por calar. Hay tantos libros buenas, tanta música que es capaz de levantarte el ánimo, llama a unos amigos y queda con ellos a charlar, pinta, baila, juega… ¡Somos mucho más de lo que nos quieren hacer creer!

Y no olvides cada día centrarte en lo que tienes: la gente que te quiere, un techo, comida, ropa, etc. así que ayuda al que tiene menos que eso, en la medida de tus posibilidades.

Y sobre todo: No te rindas. somos creativos, inmensamente creativos, inventémos una nueva forma de interelacionarnos, uno a uno, poco a poco, soy yo el que debe cambiar con mis acciones del día a día, ayudémonos entre nosotros, apoya al que tienes cerca.

Por favor: ¡¡Que no puedan con nosotros!! ¡Somos más, y muy valiosos! ¡No permitas nunca que te roben tu vida y tu felicidad! ¡¡Vibración alta!!